Para comités de riesgo y acreedores
Hay dinero sobre la mesa que el modelo coactivo no está levantando
Cuando el Estado abre mediación sin coacción en servicios financieros, el 78% de los casos cierra en acuerdo. En el mismo ecosistema, el recupero típico de carteras castigadas bajo presión agresiva ronda apenas el 2,5%–5% del valor nominal. No son la misma unidad de medida —arriba se cuentan casos, abajo dinero—, pero juntos describen el mismo vacío: valor que se podría recuperar con otro método.
Mediaciones del área de servicios financieros que terminan en acuerdo favorable al consumidor, según la Unidad Defensa del Consumidor: 78 %, frente al 44 % de los rubros no financieros. Recupero típico sobre el valor nominal de carteras castigadas bajo modelos coactivos: entre 2,5 % y 5 %.
El 78% corresponde a las mediaciones en servicios financieros de la Unidad Defensa del Consumidor (Ministerio de Economía y Finanzas, Informe Estadístico 2024). El 2,5%–5% es el recupero típico sobre el valor nominal de carteras castigadas en consumo masivo. Sincronía internaliza ese método de mediación desde el primer contacto, y protege la marca del acreedor frente a quejas ante UDECO y exposición reputacional.
Fuentes, metodología y el daño documentado del modelo coactivo —para comités de riesgo, Estado, prensa y academia— están en Evidencia y fuentes.
Antecedentes
Cinco años de gestión, cero reclamos
Trabajamos con este modelo desde 2020 y en todos esos años ningún titular presentó un reclamo formal contra nosotros, ni ante nosotros ni ante organismos de defensa del consumidor. Para un comité de riesgo ese es el número que importa: la gestión tercerizada que genera reclamos no desgasta la imagen del gestor, desgasta la de la marca que figura en el contrato.
Fuimos la primera empresa uruguaya en proponer y documentar el recupero empático y estratégico. El dato surge de nuestros registros y lo respaldamos ante quien lo pida.
Oferta de riesgo acotado
El Desafío Sincronía
No pedimos fe: pedimos un piloto medible sobre cartera que hoy no está rindiendo.
- Asignación. Un segmento piloto de cartera rezagada, castigada o hoy no gestionada por considerarse de bajo recupero.
- Ejecución. Aplicamos el Modelo Auctoritas durante un ciclo operativo, con el escudo reputacional del acreedor intacto.
- Comparación. Midan tasas, escuchen los feedbacks de quienes cerraron y comparen impacto humano y financiero frente a la gestión tradicional.
Un titular que atraviesa su peor crisis con trato digno vuelve como consumidor de bajo riesgo y alta lealtad hacia la marca acreedora.
Sin tocar sus contratos vigentes
Asignación puntual: un caso, un mandato
Cuando un titular nos escribe por iniciativa propia y manifiesta que quiere resolver su deuda, les pedimos autorización para mediar en ese caso. No hace falta que nos incorporen como proveedor ni que revisen su esquema de asignaciones.
- Un mandato acotado, no un contrato marco. El Código Civil uruguayo permite conferir mandato «en la gestión de uno o más negocios» (artículo 2051). Alcanza con un mandato especial para el caso concreto, con objeto, plazo y comisión definidos, que se agota al cerrarse o vencer.
- Sin exclusividad ni cambio de proveedores. No sustituye a sus estudios ni modifica acuerdos vigentes. Si el titular ya tiene un acuerdo formal en curso con otra gestión, no intervenimos.
- El dinero nunca pasa por nosotros. El pago va siempre directo al acreedor original y entregamos la Carta de Cancelación al cierre. Ustedes conservan la relación con su cliente y el control del recupero.
Un caso asignado puntualmente es la forma de menor riesgo de comprobar el modelo: sin compromiso de volumen, sin costo fijo y con un titular que ya levantó la mano. Si funciona, conversamos el resto.
Por qué esto también es de ustedes
La normativa uruguaya ya define el trato que corresponde: reserva sobre la deuda frente a terceros (Ley N° 18.331), protección contra métodos coercitivos y contra hacer circular información que desprestigie al consumidor (Ley N° 17.250, artículos 6 y 22). Cuando una gestión tercerizada se aparta de eso, el reclamo y el desgaste de imagen no caen sobre el estudio: caen sobre la marca que figura en el contrato.
Sumarse a un estándar de trato verificable es, antes que un gesto social, una forma concreta de proteger la marca y de recuperar valor que hoy queda en el camino. Los titulares que atraviesan bien su peor momento lo recuerdan, y lo cuentan.
Próximo paso B2B
Propongan un piloto
Contanos cartera, volumen y objetivo. Respondemos con una propuesta de ciclo acotado, medible y sin comprometer la reputación de la marca.